Desde que el arte se consideró como tal, se ha convertido en la manera que tienen muchos artistas de mantener de una manera estable sus economías, además de que se ha convertido en el impulsor de la cultura y de las economías en diversos países.

La entrada económica de un artista puede provenir de cualquiera de sus creaciones que bien podrían ser libros, esculturas, fotografías, pinturas, entre otras,  mientras que para quien las compra, es una utilidad de riqueza. Pero si uno no se encuentra en el medio o se es principiante, quizás sea un tanto complicado entender esa simbiosis entre economía y arte.

Economía variable

Como toda actividad que implica dinero, la entrada económica de los artistas suele ser un tanto variable, para algunos es bastante holgada, mientras que para otros no lo es tanto, o quizás podría ser fluctuante y se puede deber a que al vender un cuadro por ejemplo y se realiza el tramite bancario por una gran cantidad de dinero, podría pasar mucho tiempo para volver a obtener una cantidad así, o bien podría ser más constante.

Distorsión del arte

Para algunos artistas suele ocurrir que el hecho de no contar con un empleo formal, les permite tener tiempo para crear, por el contrario a otros les resulta fenomenal pues pueden convertir sus creaciones en un asunto comercial lo que los separa de su visión artística para convertirse en un negocio sumamente rentable.

Entonces nos surgen algunas disyuntivas, como por ejemplo, ¿deja de ser arte una vez que se comercializa? citando el caso de que al producir en masa y con un objetivo en mente, deja de ser arte pues se coloca a un lado la artesanía del mismo. También sobresale el hecho de que, por ser arte el estado le debe algún tipo de financiamiento o subsidio. Aunque cuando el arte se encuentra en el lugar adecuado, este suele generar más rentabilidad.

Saquemos cuentas

Un cuadro colocado en el lugar indicado, como por ejemplo uno de Frida Kalho, en este caso “Raíces” se subastó por un monto mayor a más de 5 millones de dólares, por lo que se convirtió para el año 2006 en una de las obras más onerosa del arte en latinoamérica.

Ahora bien, la siguiente pregunta podría ser, ¿Por qué las obras de arte se venden? y la respuesta a ello es sumamente sencilla, pues el arte ha resultado en todas las épocas de la historia de la humanidad un motivo para sensibilizar el alma, el arte es una manera de transportar los sentidos más allá de la propia visión del entorno, tocando el pensamiento.

Por lo que podemos deducir, que la persona que se interesa en adquirir una obra de arte no solo la está comprando, sino que posee un gran sentido estético y está invirtiendo en cultura para una sociedad y demostrando un gran nivel intelectual. Es de acotar que quizás lo que para unos es basura, para otros no lo es, todo es cuestión de juicios de valor ante lo estético.

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