Los artistas de hoy se están emparejando tan frecuentemente como siempre, y están utilizando una amplia gama de estrategias para navegar por los peligros y los placeres que vienen con el territorio. Consiguen meter en sus redes a cualquiera, porque como sabes, los artistas son personas románticas y apasionadas. Creen en la profundidad de las palabras y lo reflejan. Saben apreciar cada momento mágico, porque ese tipo de cosas aumenta su creatividad. Pero enamorarse de un artista puede que no sea algo que cualquier persona esté preparada para vivir. Ellos no necesitan hacer amarres de amor para conseguir a sus parejas. El truco está es que son ellos mismos, sin reservas ni mentiras, son solo artistas.

Por qué no debo enamorarme de un artista  

No te enamores de un artista. No les pida que cuenten lo que los convirtió en uno. No dejes que sus historias, poemas, pinturas y cualquier cosa que creen te arrebaten el corazón. Porque son más que solo las palabras en su prosa, son más que los trazos en el lienzo y mucho más que las expresiones que representan en la pantalla.

No te enamores de ellos porque su amor es como un incendio forestal que puede hacerte sentir que todos los órganos de tu cuerpo se encienden. Realmente no conocen la forma sutil de amar, pero tienen maestros que van a los extremos. Te tocarán el corazón con tanta intensidad que te preguntarás por qué las tormentas no llevan su nombre. Los artistas son gente ordinaria con un coraje extraordinario.

Ellos tienen la fuerza única de ser ellos mismos a pesar de ser engañados y burlados por muchos. Incluso, cuando pasas demasiado tiempo con ellos, te lavarán el cerebro para creer que todo es posible en este mundo. No te enamores de un artista. Pueden notar el pliegue de tu piel y el temblor de tus manos y convertirlo en poesía. No caigas en ellos porque puedes confundirte con entrar en el mundo de otro ser humano.

Y, justo en ese momento, no te darás cuenta de que no importa lo aburridos que parezcan, tienen todo un mundo inimaginable, magnífico, estúpido y sorprendente dentro de ellos. No solo uno, sino cientos o tal vez miles de ellos. No te enamores de un artista porque, son más que tu comprensión. Y, cuando ves su arte, te das cuenta de lo que faltaba en tu vida hasta ahora, que sus meras palabras son demasiado verdaderas para ser aceptadas, que sus colores hacen justicia a este mundo con justicia, que los personajes que crean son tan poderosos que realmente empiezas a temerlos.

Amar a un artista es encontrar el amor inaudito que se puede sentir diez veces profundamente. No viven para las pequeñas cosas como ser llamado ‘eres diferente’ o ‘eres talentoso’. Son las personas que siguen inventándose y reinventándose a sí mismos, encontrando más de lo que otros afirman que son. Entonces, no te enamores de un artista a menos que estés completamente listo para entrar en su mundo loco, salvaje y hermoso.

 

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