Si nos piden una definición de economía, quizás citemos a Jordi Gual Solé como una de los más resaltantes dentro de ese rubro, pero si nos piden definir qué es cultura, quizás debamos apelar a la conceptualización que nos brinda la RAE, en donde se explica que la cultura no es más que ese conjunto de conocimientos que nos permiten alcanzar el desarrollo de un juicio crítico. Pero además, también lo suele definir como el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico e industrial en una época, grupo social, entre otros.

La cultura y la vida cotidiana

Aunque no sea tan sencillo asimilarlo, la cultura con la que contamos tiende a afectar nuestra vida diaria, y ello sucede desde nuestro lenguaje, ese con el que habitualmente nos expresamos, esos libros que acostumbramos leer, las películas que son de nuestra preferencia. Todo eso de lo que podemos disfrutar, pero también la manera en cómo lo hacemos se encuentra marcado por la cultura en donde nos hemos desarrollado. Pero este no se trata de un tema somero, sino que tiene raíces más profundas, ya que la cultura se ha trasladado a todo lo que hacemos, pensamos y sentimos en cada momento.

En gran cantidad de oportunidades, las artes no suelen responder a las necesidades de uso que conllevan los diseños o los productos industriales, pero sí representan otro tipo de utilidad para el hombre: la puesta en evidencia de la sensibilidad, la creatividad y la imaginación, sin que por ello quede fuera la renovación de los valores y los hábitos estéticos referentes a la apreciación. En efecto, las artes siempre nos van a proponer la incesante búsqueda de un especial conocimiento sobre el hombre, pero también de sus sociedades que no puede equipararse al que es proporcionado por la ciencia y la filosofía.

No se puede obviar, que todo ello ha generado diálogos bastante fecundos con influencias recíprocas entre las artes y otras disciplinas de carácter científico y humanístico. En todo caso, las manifestaciones artísticas siempre serán el producto de inspiración, mientras en simultáneo se nutren de otros productos y manifestaciones que ofrece la cultura estética, como pueden ser las artesanías y los cómics, solo por mencionar algunos ejemplos.

Las artes en Occidente

Debido a que podemos entender al arte como una dimensión de innumerables fenómenos sociales, no es posible separarlo del concepto de globalización cultural, que se encuentra unido íntimamente al estudio de los procesos históricos, económicos, políticos y financieros. No obstante, en un territorio donde la cultura occidental se encuentra dominando, pero además erradicando las culturas indígenas, la homogeneización cultural y artística solo se ven en aumento. Podríamos citar como ejemplo, que una lengua autóctona suele morir cada 14 días, si ello lo agrupamos en un siglo, entonces la cifra quizás si nos alarme: 7.000 lenguas desaparecerán para darle paso al Inglés, al mandarín y al español.

Y es que los cambios culturales siempre han acompañado de forma muy compleja a los intercambios comerciales, pero también a la intromisión de política en todos los continentes, mientras que la reflexión y la evolución de la cultura se encuentran profundamente vinculados al desarrollo de la tecnología, con el avance colonial impuesto por los europeos para entrar en contacto con diferentes costumbres y con extrañas formas de convivir y resolver los problemas existenciales.

Deja una respuesta